El
presente artículo ha sido publicado en 2013 por el portal vdx.online.
Foto
de 1898 de la Plaza de Dolores, como se la llamaba por entonces a la Plaza
Mitre, considerada la foto de mayor antigüedad que se conoce de nuestra ciudad.
Por
lo general, al acercarse un nuevo aniversario de la fundación de la ciudad,
siempre me hacen la pregunta que sirve de título a esta breve reseña.
Para
dar una respuesta rápida y comprensible, lo primero que tenemos que hacer es
recordar que a mediados del siglo XIX el Departamento San Javier, que incluía
al actual Departamento San Alberto, constituía uno de los más poblados de la
Provincia de Córdoba, y en consecuencia la actividad económica de la zona era
considerable, razón por la cual el Gobierno
Provincial decidió organizarlo para obtener mayores ventajas.
Con
esa finalidad, el Gobernador Alejo Carmen Guzmán envía una nota, con fecha 13
de Septiembre de 1852, al Juez de Alzada de San Javier, Ignacio Castellano,
señalándole el propósito de fundar una villa, y pidiéndole que consultara a los
vecinos sobre el lugar más favorable para su ubicación.
Por
entonces, al igual que ahora, el Río de los Sauces dividía la pedanía de igual
nombre en dos bandas.
En
la margen norte se había formado un vecindario bastante poblado en torno a una
capilla en honor a San Pedro, y en la margen sur las extensas propiedades que
pertenecían a Policarpio Cuello y a Leonor Fragua, se fueron subdividiendo
debido a sucesivas transmisiones, generando así un pequeño y desordenado
asentamiento.
De
acuerdo a lo solicitado, el Juez de Alzada convocó a los principales vecinos
del Departamento San Javier a fin de elegir el lugar en donde se debía
establecer la villa, asistiendo a la misma un importante grupo de la margen norte
del río. Como consecuencia de esta reunión resultó designada como asiento del
nuevo pueblo la banda norte, en donde se encontraba la Capilla de San Pedro, lo
que fue notificado al Gobierno, requiriéndole la designación de una comisión
encargada de delinear e iniciar los trabajos de emplazamiento.
Es
así como el Gobernador expidió el Decreto de fecha 21 de Abril de 1853 que en
su artículo primero ordena: “Fúndase en
el Partido del Río de los Sauces, Departamento de San Javier, en donde se halla
situada la Capilla de San Pedro, una Villa, que se denominará Villa de San
Pedro”. El artículo segundo nombra una comisión, a tales fines, compuesta por
los Sres. Ignacio Castellano (Juez de Alzada del Departamento), Genaro Funes
(Comandante General del Departamento), Mamerto Gutiérrez (Juez de Primera
Instancia del Partido) y José María Castellano (ciudadano).
Constituida
la Comisión, se reunió el 18 de Mayo de 1853 para la delineación de la villa en
la parte “norte naciente” de la Capilla de San Pedro, lo que fue resistido por
los habitantes del lugar, que pretendían que la misma se diagramara en torno a
una placita ya existente. La Comisión accedió al pedido, pero exigió la
demolición de algunos edificios y el seccionamiento de algunas propiedades para poder darle al
trazado alguna forma “medianamente regular”. Pero los propietarios afectados se
opusieron a las condiciones exigidas, lo que frustró el trazado.
Sin
poder diagramar la villa debido a los problemas expuestos, los comisionados
recibieron una propuesta de los Sres. Luis Argüello y Francisco Javier Moreno
para fundarla en el paraje denominado “Alto de los Falcones” (llamado hoy “Alto
de Castro”), ofreciendo cuatro manzanas de terreno y cuarenta pobladores
dispuestos a radicarse allí.
La
Comisión inspeccionó el “Alto de los Falcones”, y consideró que era un lugar apto para crear un
poblado.
Al
día siguiente, cuando la Comisión y el Pbro. Brizuela se preparaban para
dirigirse al “Alto de los Falcones” a proyectar la villa, se presentó Gabriel
Maldonado, enviado por algunos vecinos del “Paso del León”, ofreciendo nueve
manzanas de terreno y un suma de trescientos pesos en donación , si optaban por
ubicarla en ese lugar de la margen sur.
Este
nuevo ofrecimiento y las sugerencias del Presbítero indujeron a Ignacio
Castellano a decidir una visita a ese lugar.
Según
manifiesta el Pbro. Juan Vicente Brizuela, en el llamado Apéndice de Anales de
1891, José María Castellano al examinar detenidamente el terreno ofrecido
exclamó: ¡“Ni Cristo pasó de la Cruz, ni yo de acá, acá será la Villa”!, y los
demás comisionados prestaron su asentimiento.
Con
posterioridad surgieron discrepancias de opinión. Los hermanos Castellano y el
Cura Brizuela, que no era de la comisión pero influía decididamente, querían
allí la villa. Mamerto Gutiérrez y Genaro Funes no compartían esa opinión, y
renunciaron a la comisión al no poder hacer desistir a los otros de su nueva
decisión, que resultó la definitiva.
Posteriormente
el Gobernador Alejo Carmen Guzmán designa en reemplazo de los renunciantes al
Teniente Coronel Fernando Reartes y al ciudadano Pedro Gutiérrez.
Ante
la queja de los vecinos de la Capilla de San Pedro, el Gobernador Guzmán ordenó revisar todos los
antecedentes que mostraban las ventajas de una y otra margen del Río de Los
Sauces, y -luego de analizar la cuestión- con fecha 4 de Enero de 1854 dictó un
decreto complementario del dictado con fecha 21 de Abril de 1853, ordenando que
la villa se levantara en el paraje del “Paso del León”.
Este
último decreto no deroga al anterior, sino que autoriza que en lugar ubicar la
villa en el vecindario de la Capilla de San Pedro se lo haga en el paraje “Paso
del León”, donde el nuevo pueblo había comenzado a organizarse.
Larga
fue la polémica sobre la fecha fundacional de Villa Dolores.
La
“Comisión de Estudios Históricos”, designada al efecto por el Intendente
Melchor Martino, luego de un exhaustivo análisis, determinó como fecha
definitiva e irrefutable de la fundación de Villa Dolores el 21 de abril de
1853 (fecha del primer decreto), lo que fue refrendado a través del Decreto Nº
82 de fecha 2 de mayo de 1989.-
Dr. José María Estigarribia
Miembro de la Junta Municipal de Historia