El presente artículo fue publicado en en el Diario "Democracia" el día 22 de Abril de 2019.
Foto: construcción de la Fuente en la Plaza Mitre.
La década de 1850 se inicia con un cambio rotundo en la vida argentina; el fin del rosismo dará lugar a la concreción de esos proyectos de nación que se pensaron y soñaron, muchos, en el exilio. No obstante, la realidad impuso una dilata crisis, de una década, entre la Confederación Argentina liderada por Justo José de Urquiza, frente a la provincia de Buenos Aires encabezada por Adolfo Alsina y Bartolomé Mitre. Mientras tanto, desde el sur de la provincia de Córdoba extendiéndose hacia toda la Patagonia, y al norte, en la región del Chaco, las comunidades de los pueblos originarios mantendrán una relativa autonomía.
Uno
de los pocos consensos que unía a casi todo el arco político en ese entonces,
era la urgencia de establecer un ordenamiento jurídico e institucional claro
para organizar el Estado Argentino. Por ello, se sancionará en 1853 en Santa
Fe, la Constitución Nacional, que aceptará Buenos Aires recién en 1862.
En
tanto en la provincia de Córdoba, el Gobernador Alejo Carmen Guzmán promoverá
la formación de villas para favorecer
la administración de justicia, la enseñanza pública y el régimen municipal.
De
este modo, el 21 de abril de 1853, el Gobernador firmará el primer decreto que
dará inicio al proceso de fundación de Villa Dolores.
Originalmente,
esta disposición estableció la ubicación de la villa en el margen norte de Río
de los Sauces – actual San Pedro- y cuya
denominación correspondía al nombre de ese poblado. Pero las disputas políticas
y la divergencia de intereses, como así también, las perspectivas de desarrollo
económico, impulsaron cambios en el proyecto original. La comisión fundadora
conformada, en un primer momento, por el Dr. Ignacio Castellano, D. Genaro
Funes, D. Mamerto Gutiérrez y José María Castellano, bajo influencia del
párroco Pbro. Juan Vicente Brizuela, pensaron la posibilidad de su traslado al
margen sur.
El
cambio del sitio al paraje Paso del León se definió finalmente a partir de las
donaciones de los vecinos que, en total, sumaron 9 manzanas y 300 pesos.
La
legitimidad de tal cambio se concretó con la sanción de dos decretos
posteriores. El decreto del 4 de enero de 1854 que actualizaba el sitio donde
debía fundarse la villa, y el decreto del 21 de julio de 1855, que abordaba la
delimitación de su trazado.
La
consolidación de la fundación se hacía posible tras la clara alianza entre el
gobernador Guzmán y el cura Brizuela. El cambio de Gobierno provincial, la
asunción de Roque Ferreyra, modificaría sustancialmente las relaciones de poder
e inauguraría nuevas disputas entre los vecinos de San Pedro –margen norte- y
los de la nueva villa –margen sur-. En 1856,
el Gobernador Ferreyra otorgaba el carácter de Villa a San Pedro.
Desde
entonces las dos villas compartieron el nombre, con la distinción de que la
fundada en el margen sur era nombrada como “Villa
Nueva de San Pedro” o simplemente “Villa
Nueva”. Ésta, recién pasaría a denominarse Villa de los Dolores en 1858.
Lic.
Joaquín García Marquillas.
Junta Municipal de
Historia

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